La Cabaña de Don Eduardo


Este lugar era el eventual dormitorio de Edward James, utilizado como su estudio y para la convivencia con sus mascotas. En una de las paredes de este lugar escribió un poema inspirado en su jardín es por ello que es de gran importancia.

El poema requería una urgente atención por lo que la fundación intervino en su primer gran trabajo de conservación en el 2009, estabilizándolo y las paredes devueltas a su acabado original por medio de un grupo de expertos que acudieron al sitio expresamente para realizar los trabajos pertinentes.

Otras partes de la cabaña también necesitaban intervención. El piso de madera de lo que solía ser su estudio estaba muy dañado, se corrigió la cimentación, se cambiaron las paredes de bambú por otro nuevo con la aplicación de un tratamiento especial.

El escultor español José Horna diseño un mueble de madera para esta cabaña que serviría para que habitaran las boas de James, el arreglo realizado fue otro de los trabajos importantes que se llevaron a cabo.

Gracias al apoyo del World Monuments Fund y Friends of Heritage Preservation se hizo posible la conservación de este histórico e importante espacio.